La humildad y la fe, agradan a Dios
Hoy hablaremos de la mujer cananea, que salió de su casa desesperada y fue a donde se encontraba el Señor Jesús. Después de mucho caminar, se reunió con él y exclamó: “Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: “!Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es [...]


21. ene, 2010 